Wand 17.05.2015 Barcelona

El domingo 17 de mayo fue un gran día. Fui con los amigos a ver al Joventut de Badalona (victoria, clasificación matemática para los playoff), después me comí una pizza de verduras y champiñones, hice la siesta y al levantarme me encontré con otros amigos para ir a cenar y beber. Entré al Almo2bar sin grandes expectativas. Las reseñas (ahora me doy cuenta de que son las típicas reviews mierdosas hechas en quince minutos, no como las de Pargueland) hablaban de los primos menos agraciados de Ty Segall (de hecho en todas y cada una de ellas se menciona al jodido Ty Segall). A los tres minutos de concierto ya tenía claro que Wand son más -MUCHO MÁS- que La Enésima-Banda-de-Garage-Rock-Psicodélico-amiga-de-los-canutos. Un cuarteto de weirdos de Los Ángeles sacados de un casting de “Repo Man” que -por lo visto y oído- pasan más tiempo de gira que en casa. Melvins, David Bowie, Syd Barrett, Sleep. Toda la puta pesca. Volumen que te desenrosca los calzoncillos y que te obliga a no pensar (un recurso mierdoso en la mayoría de las ocasiones, pero no en el caso de Wand), canciones que te pellizcan el escroto todo el rato.

Venían a presentar “Golem” (título sacado de la novela de Gustav Meyrink), un estupendo LP que fue grabado en un barrio chungo de Sacramento, en medio de una sensación de fin del “mundo civilizado” que queda perfectamente reflejada en las canciones (y en el fantástico artwork de Reuben Sawyer). El directo -como tiene que ser- es bastante mejor que escuchar el disco en casa, y en casos como el de Wand se hace inevitable llegar a dos conclusiones:
A estos grupos siempre hay que verlos en directo para valorarlos en su justa medida.
Cuantas bandas buenísimas me habré perdido por realizar un juicio de valor apresurado (o por haber leído una reseña escrita habiendo escuchado el disco en diagonal)?
Ni Ty Segall, ni Thee Oh Sees, ni King Khan ni pollas: Wand son el mejor grupo que ha salido de In The Red.