仮想夢プラザ [Virtual Dream Plaza] - 仮想夢プラザ (n/a, 2015)

Hace algunas semanas me puse el Garden Of Delete (primera hora de la tarde, después de comer), y en uno de los temas mi novia saltó con que le recordaba a los coches de choque. Entonces yo, lejos de tomármelo como una ofensa, y tal vez empujado por los efectos del porro que nos acabábamos de fumar, sufrí una regresión heavy a mi primer contacto serio y profundo con la cultura musical underground, que coincide con la época en la que traían esta atracción a la feria de mi pueblo. Me asomaba al interior de la taquilla esperando mis fichas y mi mirada de crío flipado se estrellaba en todo ese repertorio de cds de Thunderdome, cada uno con su caratulica guapa (sensaciones similares a cuando, poquito tiempo más tarde, me encontraba por primera vez con Eddie The Head entre las páginas del Discoplay). Con aquel hallazgo visual ya macerando en mi cerebro aun blando y la música enraizando en un segundo plano, yo ya iba percatándome de que bajo los estratos existía un subsuelo rico y fértil infinitamente más interesante que mi abuela a la salida de misa pellizcándome los mofletes segundos antes de darme una moneda de veinte duros.
20 años más tarde, uno cambia las chapas por las magic, la casa de sus padres por un cuchitril en Londres, misa por música en directo en un sótano y las fichas de los coches de choque por los clicks en bandcamp. Sustituye las precoces y juveniles paranoias acerca de la terrorífica estética visual de los ochocientos volúmenes de Thunderdome por pajas mentales sobre si dentro de 50 años el portal seguirá funcionando sólo para alojar sonidos vaporwave. Si, incluso después de extinta la humanidad, bandcamp seguirá lanzando transmisiones igual que la estación de radio de Povarovo. Desde algún lugar remoto del planeta, generándose canciones, discos y portadas de manera aleatoria, diferente y totalmente automática, circulando de manera ininterrumpida por la red para que un puñado de treintañeros fracasados ahogue sus horas libres mientras sus Nike cogen polvo a la orilla de una de las patas de la cama.
Echar un vistazo al bandcamp de t e l e p a t h テレパシー能力者 supone sacar conclusiones claras a dudas elementales como: "¿puede una persona hacer historia en el mundo de la música sin salir de la habitación de su casa, entre tazón y tazón de Corn Flakes?". Pero al mismo tiempo deja otras dudas en el aire como la de si ya va urgiendo un sistema Matrix para el alojamiento de música en la cabeza sin necesidad de emplear tiempo en escucharla. Descubrir que una persona ha sido capaz de perpetrar un disparate como Virtual Dream Plaza en escasos días, y cuando uno parece ya convencido de que se ha inventado todo en el mundo de la música (y probablemente sea así), le hacen a uno sentirse de repente plenamente gratificado. 31 álbumes con un kilometraje total de 6 horas. 976 minutos y 10 segundos de cenefa nostálgica. El mundo está lleno de infancias complicadas y hay que celebrarlo.
http://virtualdreamplaza.bandcamp.com/