Spray Paint "Feel The Clamps" (Goner, 2016)

Si en algún lugar existiera un parque temático inspirado en Black Hole seguramente Cory Plump, George Dishner y Chris Stephenson -o lo que es lo mismo, Spray Paint- serían los encargados de guiarnos por sus distópicas y tenebrosas atracciones. Así como en el comic de Burns, los personajes que habitan las canciones de la banda de Austin son tan o más oscuros que los colegas de Chris, Rob y Eliza y el peculiar sonido que los acompaña algo parecido a dejar que la brisa de las turbinas de un Boeing 387 te azote la entrepierna.

Feel The Clamps –el sexto disco de la banda en menos de cinco años y medio de existencia- es el callejón, la puerta trasera de un bar de carretera en Memphis, la herida abierta en la panza de una rana. Spray Paint crean en este LP una sola canción de once partes donde todo es cúbico, tenso, muy alto y con un sonido de guitarra único. Sus canciones son como pequeñas viñetas en blanco y negro donde algo muy jodido está a punto de suceder y donde el principal ingrediente diferencial es el volumen, el disco empieza alto y termina contigo en la silla del Otorrino pidiendo a gritos más electricidad.

Las quince personas que asististeis al concierto que estos tres chavales de la ciudad de la BBQ dieron el año pasado en el Lupita del Raval de Barcelona (RIP) lo sabéis, Spray Paint están haciendo ahora mismo lo que toda banda de guitarras debería hacer y no hace. Desde aquí las gracias a Swell Maps, Urinals, Pheromoans, This Heat o a quien cojones haya inspirado a estos fans del baseball y la Coors light para hacer música como esta. Venga, voy a abrir seis cervezas bien frías, calzarme la gorra de los Socks y entrar al cuarto oscuro con Feel The Clams respirándome en el cuello, hoy es un día de esos.