SODA lite "Slice of Life” (HiTide, 2015)

Todo el mundo habla y se pajea con la endogámica (y bastante podrida ya) nueva ola kiwipopera australiana. A la sombra de este cadáver en descomposición, en los suburbios más marginales y profundos de la internet de Oceanía, algo nuevo lleva un tiempo cociéndose…. bueno, lo de “nuevo” es un decir porque al final el rollo es refritear, aunque todo el mundo sabe que tiene infinitamente más atractivo un nini que vive anclado a la casa de sus viejos con la pantalla del pc iluminando las ociosas madrugadas de su existencia que un jovenzuelo que alterna los apuntes de la universidad con las cuerdas de una guitarra. Y esto no lo digo gratuitamente, ni porque yo tenga más afinidad y cercanía al primer sujeto. Al final el vomito creativo viene del mundo interior del artista, y si nos ponemos a valorar moviéndonos por estos parámetros, pues.. NO HAY COLOR.

¿Cuál sería el caldo de cultivo de esta nueva escena? Por lo que he podido detectar, hay varios focos dinamizadores: el fantástico (y semidifunto) sello Crystal Magic, algunos programas de radio de emisoras australianas dedicadas al underground (PBS Radio, 3RRR, …), el tumblr Jesuswept, el club HELL de Melbourne, la comunidad Golden Syrup, algún redactor de tinymixtapes con una más que probable difícil infancia…
Otro día (cuando la tenga más mascada), a lo mejor me da por hacer un análisis más a fondo de este entramado compuesto por hilos musicales de resorts narcotizados, gráficos 3d crutres de origen noventas, estética luxury, sintetizadores que miran de reojo a Daniel Lopatin y migas de pan alojadas entre las rendijas del teclado del pc. Ahora me voy a centrar (lo voy a intentar al menos) en hablar acerca de un proyecto cuyos inputs aterrizaron en mi cabeza hace poquitos días: SODA lite ¿Que qué se yo del tipo que se esconde tras este proyecto? Pues, como suele ocurrir en el 101% de las figuras procedentes del sonido “vaporcacas” (que diría un ilustre amigo del blog), absolutamente NADA, quitando que proviene de Melbourne y que ha dado a luz su primer trabajo (Slice of Life) en el bandcamp de un sello llamado HiTide, bandcamp cuya web ha desaparecido bajo extrañas circunstancias, obligando al artista a reubicarlo en otro propio

https://scontent-lhr.xx.fbcdn.net/hphotos-xfa1/v/t1.0-9/1374781_810675728999634_2023341691741541240_n.png?oh=a62dcebe6f3f547490fc2194e0545fe3&oe=5589BA46 El autor de este disparate sonoro explica que la inspiración para sus canciones la encontró en la OST de "Roxanne", compuesta por un tal Bruce Smeaton. Comedia romántica de finales de los ochenta guionizada y protagonizada por Steve Martin, con claro tonillo telefílmico-siestero. Siesta = babilla colgando, babilla colgando = duermevela, duermevela = estado hipnagógico… y aquí es donde llegamos al típico punto al que se llega en todos los discos de vaporwave, en el que te preguntas si esta constante y obsesiva regresión a la subcultura smooth es un homenaje, una sátira, reciclaje artístico o no sé qué pollas. Bueno, ni idea, el caso es que funciona, y lo hace desde el mismo momento en el que no se toma en serio a sí misma (que es donde patinan constantemente los argumentos de los paletos detractores del género) y el espíritu onanista se convierte en bandera de este universo.

Bueno.. eso.. Slice of Life, que me pierdo… a mí cuando lo escuché me recordó a The Rippingtons, una banda que descubrí hace un par de años una tarde tonta de esas que tanto han abundado en mi desperdiciada vida, en un foro (qué dios sabe cuál era) en el que se discutía sobre procedencia de los sonidos del inconmensurable doble trabajo de Prismcorp Virtual Enterprises (Home™ / ClearSkies™, Beer On The Rug, 2013)

Los aseaditos y románticos aromas smooth invaden el disco desde el segundo uno del primer tema: Written in the Wind. En Passion una brillante melodía de saxofón (ninguneado hasta la saciedad por los eruditos del underground, ya todos sabemos) conduce la canción hasta I Trust U, tercer corte del disco, en la que asoma cierta tropicalidad. Sweet Nothings es una perfumada nana con olor a sábanas del Waitrose recién estrenadas. Now&4Eva nos zambulle en el lado más onírico y drogado del disco. Los aires jazzys de Roxanne (clara referencia a la peli de Steve Martin) vuelven a llevar al saxo al papel protagonista. La maravillosa In2 the World (mi favorita) te hace pensar en un paseo matinal por los diáfanos pasillos de un centro comercial semivacío, con los empleados regalándote sus sonrisas marketinianas, muy del rollo ambiente limpio impoluto de la primera mítica escena de Blue Velvet. Finalmente, How Deep Is Your Love?, el más “artificial” de los cortes del disco, contrasta bastante con los anteriores temas, aportándole un contrapunto sintético interesante.

Conclusiones: ¿Va a salvar este disco tu vida? NO ¿Te lo puedes poner después de haber discutido con tu pareja? NO ¿Te lo puedes escuchar para cargar pilas? NO ¿Funciona cuando te lo pones recién levantado mientras te remueves en la cama? PUEDE SER ¿A medio volumen sonando mientras te tomas unos cereales te hace la existencia algo más agradable? PUEDE SER ¿Funciona mientras te das un paseo por Canary Wharf? (yo lo hice así) ROTUNDAMENTE SI! Bueno, que si te atreves, le busques un hueco. Si esperas de cada disco que escuchas una experiencia tope trascendental, pseudo-cósmica al límite de lo metafísico y esas cosas, te parecerá una absoluta pérdida de tiempo.