Peter Zummo feat. Arthur Russell - Lateral Pass (Foom, RE-2014)

Existen músicos cuyas obras parecen provenir de un lugar ajeno al resto de los mortales, un sitio misterioso al que no podemos llegar y del que sólo conocemos fragmentos gracias a los suvenires que nos han regalado unos pocos elegidos. Uno de esos elegidos fue definitivamente Arthur Russell (RIP), su música es una adivinanza cuya respuesta parece una leyenda urbana. Estoy seguro que la obsesión por editar cualquier cosa que haya hecho este hombre (todo bien con eso, si se editara un libro de recetas de cocina de Russell allí estaría yo con mis treinta pavos en la mano) es sólo un intento inútil de entender qué accidente cósmico generó tanto talento, tanta magia. La música de Russell llega a partes del universo donde probablemente sólo God Only Knows ha llegado.

Y conocer a Russell es haber escuchado a Peter Zummo, incluso sin saberlo. Zummo fue la compañía de nuestro hombre en muchos de sus discos, ya sea acompañando sus locuras de leftfield, house minimalista o música disco con su trombón de elocuentes líneas melódicas o pegando las partes bajas de cualquier subwoofer que tuviera delante, su química con Russell era tal que es difícil imaginar un disco como World of Echo por ejemplo sin los arreglos de Zummo.

Diría una estupidez muy grande como que este disco es lo que hubieran hecho Lennon y McCartney si Steve Reich o Peter Gordon (otro ser superior) los hubieran educado de pequeños, pero es justamente por culpa de Reich y esa “escena minimalista” (LOL) que probablemente la mayoría de los mortales no hayamos sabido antes de toda una serie de músicos que se paseaban como Pedro en su casa por una variedad de estilos en apariencia jodidamente irreconciliables. Todo lo sabían hacer y todo lo hacían bien.

Y es entonces que llegamos a este Lateral Pass, una serie de composiciones que Zummo crea para musicalizar una producción de la compañia de baile de Trisha Brown del mismo nombre. Esta maravilla de movimientos acuosos y que estimulan partes del oído como pocas cosas es probablemente el ejemplo perfecto de la química de ambos músicos, un back to back de genialidades donde ni bien empezádo el LP Russell ya te la juega con uno de esos maravillosos movimientos vocales parte drone - parte nana. Vuelos a ras del mar vía golpes de tabla, acordeones que bailan alrededor del trombón de Zummo que gestiona al personal capitaneando la nave como un jefe (y QUE nave joder). Si alguien te pregunta alguna vez si se puede hacer Micro House sin corriente eléctrica pinchale con confianza Song VI y vas a triunfar, te lo aseguro.

Vale, quédate conmigo. Imagina que vas de camino al ambulatorio a recoger los resultados de una biopsia, abres el sobre y el resultado es negativo. Este disco es como el primer rayo de sol que sientes en la cara cinco segundos después de haber abierto ese sobre, el primer vaso de agua, esa razón para seguir diciendo Joder, no me quiero ir hoy por favor.