People Skills "Tricephalic Head" (Siltbreeze, 2014)

Soy muy fan de Siltbreeze, casa en la que Tom Lax lleva desde 1989 editando vinilos de gente cuyo trabajo probablemente aún nos sería desconocido a muchos si no fuera por el gran esfuerzo del sello de Philadelphia. Cada vez que algún amigo se ha quedado sin discos de "pop" que escuchar lo invito a pasarse por su catálogo y casi siempre descubro cosas en él que me joden de muy buena manera la cabeza. Una de sus referencias más recientes es este último LP de People Skills, el proyecto de Jesse Dewlow, un chaval de Philadelphia cuya música describiría como de guitarras sólo para imaginarme la risa floja que le saldría al amigo si escuchara a alguien calificar lo que hace con esas palabras.

Tricephalic Head -que así se llama el LP- es algo complicado de explicar con palabras, yo lo veo como una secuencia continua de malos rollos que van a por ti, un disco que si pones a la hora de comer con tu familia probablemente haga que tu madre empiece a controlar cuántos diazepanes deja en su mesa de noche antes de ir a dormir. Escuchar esto del tirón es algo así como si te pusieras un 45 de Cabaret Voltaire con el pitch a -10 justo cuando empieza la escena del Vaquero en Mullholland Drive.

Todas las canciones del disco de People Skills parecen partir de un punto en común: no dejar en evidencia absolutamente nada y es justamente esto último lo que hace de su degustación un ¿sano? ejercicio de repetición cuyos efectos me imagino pueden bordear la epifanía si escuchas este Tricephalic Head encerrado en un armario.

Lo-fi ultra espeso, ruido, riffs de guitarra ahogándose en el Mississippi y bases rítmicas a unos 10 bpm van unidas a grabaciones de campo que no quiero ni imaginarme qué dirán sólo por miedo a la noche oscura que siempre llega (juro haber escuchado a una señora cantando bingo en portugués en Inspection 6) y como broche de oro la voz de Dewlow, que parece estar inevitablemente llendose a la mierda durante los cuarenta y pico minutos que dura el disco, nunca con prisa pero sí con mucha seguridad.

Para terminar les recomiendo escuchar a dos bandas que me imagino les van a encantar si han disfrutado tanto como yo con este disco: United Waters (su Sunburner es -en mi triste opinión personal- de lo mejor del 2014) y todo lo que ha hecho Graham Lambkin con Shadow Ring. Suerte con todo eso por cierto.