Novoline - Dyad (Ecstatic Recordings, 2017)

Alguna vez me explicaron lo que era un Déja Vu en base a los BPM's de una misma canción disparada en tiempos distintos. Imaginaos dos lineas rectas que se alargan de forma paralela en el universo, en una de ellas una acción se genera en cierto momento y en la otra la misma acción se dispara unos segundos después.

Si fuera el productor alemán Nat Fowler el que os explicara esta teoría que me estoy "inventando" probablemente os diría que un Déja Vu viene a ser esa milésima de segundo donde ambas acciones -cualquiera que estas sean, dos tracks de este Dyad por ejemplo- se encuentran la una con la otra y se sincronizan simulando una escena familiar, una especie de refugio donde pareces haber estado antes cuando en realidad todo es completamente nuevo.

Es allí donde el nuevo disco de Fowler empieza a molar, no sólo por el rollo publicitario de poder escuchar sus arquitecturas hiper-espaciales a diferentes velocidades, sino porque el disco te ofrece la sensación de volver a un sitio que nunca haz visitado, el sonido de una impresora cuya matriz pega fuerte al leer los datos de un floppy de 3.5” desde donde Fowler trolea algún algoritmo para generar todo lo que habita en este LP. Un lugar lleno de niveles que el de Berlin pilota con la misma destreza con la que yo me cargaba estaciones espaciales en el Starglider 2.

Bangers, bangers y más bangers, Dyad es una brisa de aire fresco que viene de un espacio temporal completamente nuevo y familiar. Elegid vuestra velocidad e id tirando.