Mike Cooper "Raft" (Room 40, 2017)

Una de las actividades deportivas que me desconecta de la dura vida diaria y de problemas vitales como pagar renta, currar, la velocidad del internet o lo rápido que se descarga la batería de mi móvil -white people problems que los llamaría Louis CK- es bucear. No es que viaje a islas paradisiacas a disfrutar de las profundidades exóticas de un precioso mar azul-cielo, no, yo soy más de bucear en piscinas cubiertas, eso es lo mio.

En esa media de veinte por diez metros donde conviven niños pesados, abueletes cuya lentitud enternece y multitud de tios con tatuajes tribales y símbolos chinos en el mismo lugar del cuerpo soy algo más felíz. Me dejo llevar, la luz artificial de un foco seguramente adquirido en Ikea le pega fuerte al agua, tan fuerte que puedes ver un haz de luz perforarla y rebotar en el fondo haciendo que los 400 litros de cloro que le han echado esta mañana sean físicamente notorios.

Y bueno, luego está este disco de Mike Cooper, Mike se enfunda la camisa hawaiana una vez más y se curra un disco inspirado en aventureros y piratas donde sus canciones parecen practicar el mismo deporte que a mi tanto me gusta. Su Nautilus particular se adentra en una especie de ragga mirando a Hawai por un lado y al Océano Indico por el otro. Burbujea por donde se le mire y va sorteando corales, bestias marinas y monstruos particulares para finalmente emerger en una isla paradisiaca o en una piscina cubierta de la Vila de Gracia...quien sabe.

Remojad vuestros white-people-problems dentro del flipe aqua-cósmico del señor Cooper, bucead amigos bucead y que viva Jacques Cousteau..por siempre.