Mark Barrott "Music For Presence" (International Feel Recordings, 2016)

Mark Barrott, es británico y hace música en el salón de su casa, tiene dos cacatúas y una frutera llena de bananas y mangos encima de la mesa del comedor. Mark no pincha en un hotel, no pincha en un club ni en una discoteca, Mark pincha en un hostal Ibicenco y cuando escuchas las canciones que salen de su interior (de su chakra número cinco más o menos) puedes ver el reflejo de una piscina celeste llena de peña en bañadores ajustados rebotando en sus gafas de sol del todo a cien.

Algunos turistas charlan de sus vacaciones en Miami y otros -los más- de Gigi Massin y Charles Hayward, de la selva tropical Amazónica y del clima. Hace calor en los discos de Barrot, ese tipo de calor que no te hace sudar sino que te adormila, te acomoda y te expande las piernas. Music for Presence es el ipod en shuffle de un Spa en Punta Canas, el taxi a las seis de la mañana de regreso a casa cuando -después de perder tu última oportunidad con la chica que te gustaba- no llegas a escuchar lo que el chaval que conduce tiene puesto en la radio, lo percibes todo y te dejas llevar. ¿ Existe algún MBA para preparar zumos de frutas ?. Así es, allí estás.