Lil Yachty 'Lil Boat' (2016)

Hasta hace dos días Miles Parks McCollum -más conocido en su barrio como Lil Yachty- era prácticamente un desconocido dentro de la escena weirdo-rap de Atlanta y no ha sido precisamente esta mixtape debut la que lo ha sacado del anonimato ni mucho menos. En realidad fue subirse encima de una pasarela al lado de lumbreras de la talla de Young Thug a pasear modelitos de la marca Kanye West lo que lo ha llevado a ganar cierta “notoriedad” dentro de una escena donde no eres nadie si no editas sólo en digital, llevas el pelo de colores y no hay Dios que entienda de qué cojones van tus rimas (weirdo rap…¿ahora lo pilláis?).

Vale, si trasladamos este LOL introductorio a un FLAC de media hora pues básicamente estaríamos escuchando Lil Boat. Calificado como “puta mierda” por muchos de mis colegas (ni caso), esta mixtape se ha convertido en mi razón de vivir estos últimos meses. Por momentos el flow de Yachty es cuasi hipnótico, sus mantras de tercero de la ESO -producidos casi en su totalidad por Earl The Pearl- son pegajosos, explosivos y horteras a nivel exponencial. Sus riffs de sinte son nivel banda-tributo-a-Hall-&-Oates y te hacen sentir como cuando de niño repetías la misma palabra varias veces hasta que perdiera cualquier significado. Lo que hace Parks McCollum -no os confundáis- no es un guilty-pleasure, terminas tomándolo muy en serio, apreciando el valor de la música que publica en SounCloud un chaval de dieciocho años que abre su primera mixtape con un jodido sample de Buscando a Nemo.

Lil Boat te obliga a dejarte llevar, a olvidar tu street-cred o que aún no te has bajado el último de Tortoise. Sentiréis que un buen día en vuestras vidas consiste en pasar pila de vuestros haters en Twitter porque tenéis suficiente pasta en el banco como para ".. couldn't give a mother fuck about any these hoes" porque -ya sabes- Yachty es... "rich, rich, rich" y “love his Motorola, love his Motorola....love his Motorola”. Si a todo eso le sumamos la aparición de hits monumentales como Minnesota -donde aparece el propio Young Thug recitando todo tipo de sinsentidos varios como comer pollo frito con una “bitch” del New York Times, llevar mucho oro encima o tener boxers de Gucci en el armario- el resultado es algo parecido a admitir lo mucho que te gustaba el disco verde de Weezer, Time Bomb de Rancid o que algún disco de Buffalo Tom incluso estaba bien, aunque a Lil Yachty seguro le molaban más Coldplay, eso lo tengo claro.

Un día un colega y yo intentamos colarnos en el único bar del barrio donde los dj’s pinchaban trap, dub y más crema de la mejor. Aquellos tíos me hubieran dejado fuera de juego frente a cualquiera de las chicas guapas que bailaban con ellos tan sólo con mover un dedo, fué muy triste. Después de llevar un par de meses escuchando Lil Boat en la soledad de mi habitación y saber de memoria casi la totalidad de sus rimas de gangster pre-adolescente infectadas de vocoder y voces ultra-agudas pienso volver a ese jodido bar a hacerme notar, porque como dice Miles Parks en la intro de bienvenida a esta su primera mixtape: “I young as fuck and rich as hell”, o al menos así me siento yo cuando empieza el sampler de Buscando a Nemo de los cojones en este Lil Boat.