Laurie Anderson “Big Science” (Elektra, 1982)

Llegué a este disco por casualidad. Jorge se lo compró antes que yo (en algunas cosas va por delante) y un buen día me dió por bajarlo y darle unos tientos (creo que nunca olvidaré cuando escuché “From The Air” por primera vez). Escuché el disco dos veces seguidas y la ropa interior quedó para tirar. Al día siguiente escuché “Mister Heartbreak” y pasó lo mismo, o sea que quizá todos los discos de esta mujer son tan buenos como “Big Science” (intentaré manteneros informados).
Si os digo que Laurie Anderson es de Nueva York, que hace básicamente spoken word (su primer disco fue a medias con William S. Burroughs y John Giorno) y que hay una canción en la que el único acompañamiento instrumental son unas desafiantes gaitas, igual pensais que esto es una brasa vanguardista de las que hacen época. No es así. Es cierto que todo el álbum tiene un acercamiento minimalista y experimental, pero irresistible, orgánico. Las canciones se mueven todo el rato hacia algún lado, no es mierda-delirante-del-soho-neoyorquino-de-principios-de-los-ochenta. Incluye vocoders, percusiones varias (el disco ha sido sampleado por grupos como cLOUDDEAD, Cannibal Ox y Cut Chemist), flautas (FLAUTAS!), saxos, las ya mencionadas gaitas, acordeón, silbidos, palmadas y pedos*.
Reconforta pensar que quedan discos como este por descubrir, el trabajo nunca se acaba. Gracias, universo.

*pedos no, estais colgaos.