Humo: Si todo te parece una mierda..hazlo tu mismo.

Conocí a Pablo en Asturias durante los años que viví en Oviedo. Ya desde Barcelona, me enteré había cerrado el sello y le propuse hacer una entrevista. Esta es la transcripción de esa entrevista. Si encuentran alguna falta o sin sentido, entiendan que ha sido un duro trabajo poner aquí, palabra por palabra, todo lo que en ella se habló.

Hola, Pablo, la noticia del cierre de Discos Humeantes, ha causado cierta sorpresa dentro del panorama de la música independiente de este país. Supongo que debe de haber una razón de peso para tomar una decisión tan dolorosa y abrupta, ya que es vox populi la pasión que has puesto en este proyecto desde su inicio. Cuando me puse en contacto contigo para hablar de los motivos que te llevaron a abandonar Discos Humeantes nos emplazaste a un futuro cercano y un nuevo proyecto. Aquí estamos, y ,apenas mes y medio después, reapareces con otro sello discográfico. Entiendo que el emplazamiento nos lleva a hablar de lo nuevo, pero no podemos hacerlo sin atender al pasado, más aun si el sello lleva por nombre HUMO. Si te parece, empecemos por el principio del fin de Discos Humeantes. ¿Cuáles son los motivos de pasar página y qué supone realmente?

Cuando recibí tu invitación para realizar esta entrevista acababa de anunciar el cese definitivo de actividad de discos humeantes y estaba inmerso en un bucle en el que la mayor parte de las conversaciones de mi día, unas necesarias y otras forzadas, giraban en torno a lo mismo. Estaba agotado de repetir una y otra vez casi prácticamente las mismas palabras y no podía evitar percibir la situación como algo ridículo. No quería hacer una entrevista centrada en la muerte cuando para mí lo importante es lo que estaba por nacer y no quería pararme a darle vueltas a cosas que no importan envueltas en preguntas de tono catastrófico. La decisión de aparcar Discos Humeantes empezó a rondarme la cabeza hace ya más de un año y, aunque tardé en tenerlo claro, una vez decidí que era hora de pasar página, lo tenía ultra masticado. Puede parecer una decisión abrupta por la manera de comunicarlo, quizás no fue la mejor manera, pero llevaba mucho tiempo esperando, intentando no dejar cosas a medias y cumplir con todos los compromisos pendientes. Cuando tienes la cabeza en otra cosa es difícil hacerlo bien y, por supuesto, quedaron flecos sueltos. Muy mal.

Recibí y entendí tu respuesta. Es más, valoramos muy mucho que cuentes con Pargueland para escribir esta primera página sobre HUMO. Conocer que todo tenía una continuación nos hizo esperar con más ganas aún que esta entrevista tuviera lugar. Para nosotros Discos Humeantes es una de las discográficas más importantes de los últimos años en este país y, como hemos leído en un comentario de facebook ante la desaparición, habéis marcado una época.

Nada, para mi es un placer, de verdad. Es un orgullo escuchar cosas así sobre tu trabajo, me gusta tu opinión y agradezco las buenas palabras. Tienes buen gusto (Risas) ¿Nos secamos la espalda?

En fin, sí, mejor dejamos el jabón para el final.... Recuperando el tema de los motivos, lo primero que ha venido a la mente de todos ha sido la inviabilidad económica, aunque, teniendo en cuenta que ahora lanzas un nuevo sello, lo que puede parecer en un primer momento quizás esconda otros factores o condicionantes que influyeron en tu decisión final de echar el cierre. Háblanos de ello.

Los números negativos son siempre la gran piedra a sortear de cualquier tipo de proyecto que nace desde la pasión. Por suerte, Discos Humeantes ha sido, casi desde su creación, algo viable en si mismo. Primero compaginado con otros trabajos y después como única fuente de ingresos para mí. De hecho, el último año ha sido el mejor en este sentido. Es cierto que la cantidad de horas invertidas en ello no se traduce a un número de monedas proporcional al esfuerzo, pero cuando alguien se dedica a esto, es lo primero que tiene que entender y superar.

Claro... es una especie de precio a pagar por vivir de aquello que te gusta y quieres hacer en la vida.

Sí, siempre y cuando te permita vivir una vida normal, por supuesto. Algo así como el equilibrio perfecto entre hacer lo que quieres hacer y al mismo tiempo poder pagar las facturas.

Si Discos Humeantes te lo permitía, entiendo entonces que todo viene de otro lugar, quizás más cercano al agotamiento....

... Llegó un momento en el que ya no me compensaba. Discos Humeantes nunca reportó grandes beneficios y la verdad es que nunca me llegué a ver en el gran dilema de tener que decidir entre tragar para mantener el trabajo de mi vida, con un sueldazo, y mantener la ilusión intacta. Para mí, mi trabajo y mi ilusión eran la misma cosa y en el momento en el que empezó a darme por el culo, pensé sin dudarlo que lo mejor era pasar página. Coincidió en el tiempo con la puesta en marcha del local Lata de Zinc en Oviedo, gestionado junto a otras tres personas, diferentes entre nosotros, con diferentes maneras de ver las cosas, pero con un objetivo común. Aprendí mucho en el proceso y me hizo darme cuenta de que ya no quería volver a trabajar solo. La última época de humeantes metí a un amigo a trabajar conmigo y como el local me absorbía mucha energía, era él quien se encargaba un poco de todo. Al poco tiempo, me di cuenta de que no tenía sentido continuar.

Y... ¿Qué depara el futuro? ¿Qué pasará con las bandas de Discos Humeantes, formarán parte de esta nueva etapa?

Bueno, tenemos pendiente aún la salida en vinilo de las dos últimas ediciones de Discos Humeantes. Hemos tenido un problema grave con la fábrica y esperamos poder tenerlas disponibles lo antes posible. A partir de ahí, aunque si que hay algunas bandas que seguro repetirán, para nosotros esto no es un simple cambio de nombre y el enfoque y el funcionamiento interno pasa a ser totalmente distinto.

¿Con el cambio enfoque te refieres a un giro estilístico?

No necesariamente, es decir, no significa que ahora de repente Discos Humeantes se haya cambiado el nombre y se vaya a convertir en un sello de cumbia electrónica, no se trata de eso. Simplemente Discos Humeantes estaba manejado por una sola persona y ahora pasamos a ser cuatro, con cuatro funciones diferenciadas y desde las cuales cada uno aporta no solo un trabajo basado en su experiencia sino también sus gustos y su visión de cómo (con deben hacerse las cosas. Esto implica que no solo se ha cambiado el nombre sino que es otra historia totalmente diferente. Tomamos como punto de partida Discos Humeantes, porque yo he estado al frente durante ocho años y las otras tres personas que forman parte de Humo han estado vinculadas directamente al sello desde hace tiempo.

Y... ¿se puede saber quiénes son esas tres personas?

Si, si, claro. Ernesto, de Fasenuova; Diego, que trabajó conmigo en la última época de Discos Humeantes e Igor, gran amigo, que, además de ayudar de manera desinteresada durante mucho tiempo haciendo portadas y carteles, ejerció de apoyo espiritual en muchas ocasiones.

Veo que al final todo queda en casa (....) Por otro lado, pensando en la evolución de Discos Humeantes, si nos fijamos en la trayectoria, en los inicios te circunscribías estrictamente a la escena garage o garage-punk/hardcore. Con el tiempo has llegado a editar cosas tan dispares entre sí como Pablo Und Destruktion, Balcanes o Fasenuova por citar algunos, bandas que se salen digamos de la imagen rígida que todos percibíamos en los comienzos. ¿A qué se debe este cambio de tendencia?, ¿ es una progresión lógica asociada a tus gustos personales o simplemente una huida hacia delante ? ¿Qué cabe esperar de Humo en este sentido?

Pertenecer o dar cobijo a una escena concreta no fue algo premeditado. Siempre me han gustado los sellos eclécticos, esos que al reconocer su logo en la parte de atrás de un disco, me empujan a pensar que seguramente se trate de un disco interesante y no que, sin haberlo escuchado, me teletransporte a un sonido y a una estética determinada. Siempre me ha gustado devorar música, escuchar y disfrutar un poco de todo, conocer, más que nada conocer..... Cuando empezamos Discos Humeantes tenía 22 años y estaba metido desde hacía tiempo en bandas de Hardcore Punk, por lo que la mayor parte de la gente que conocía relacionada con la música estaba también metida en el Punk. Empezamos sacando bandas de gente que conocíamos, nos gustaban y que nadie en aquel momento estaba editando así que pienso que simplemente fue algo natural. Además, Javi, con quién empecé el sello, es un hombre del PUNK y era, en lo musical, nuestro punto de encuentro. Con el tiempo supongo que todos fuimos interesándonos por otras cosas, no solo yo, sino también gente que participó de esas primeras ediciones y que terminó montando otros grupos que también sacaron discos bajo humeantes más cercanos a otros sonidos. Nos hicimos mayores en el proceso supongo y aunque sí es verdad que el punto común de la mayoría de bandas es cierto aire punk, me gusta pensar que éramos un sello variado. Si en Discos Humeantes no edité a ninguna banda de rap, o metal, no es porque considerara que no encajara sino porque no conocí a nadie en todo el tiempo que duró el sello que me pareciera lo suficientemente cañero y con quien existiera además una conexión personal. En Humo, la idea inicial en este sentido es la misma pero ahora somos cuatro y los horizontes se amplían. Para nosotros es mucho más importante la actitud y la manera de entender las cosas que el estilo practicado, de hecho creemos que los ejercicios de estilo y las escenas claustrofóbicas cargadas de dogmas matan lo interesante de la música.

Todo el camino que has recorrido durante este periplo seguramente te ha otorgado una capacidad de ver este negocio con perspectiva. No es lo mismo ser un simple consumidor que formar parte activa. ¿ Cómo valoras el factor creatividad dentro de este mundo en el que te mueves ?

Vaya por delante que no considero que mi opinión sobre algo tan abstracto y subjetivo como la creatividad esté por encima de la de cualquier fan de la música. Dedico mi tiempo a esto porque soy un fanático del rock, me gusta ver las cosas buenas en lo que están haciendo otros y aportar mi granito de arena pero, aún después de tanto tiempo, me cuesta entender el negocio y más todavía verlo con perspectiva, por lo que me resulta difícil hacer una valoración de la creatividad de manera general y objetiva. Sí es cierto que en muchos casos observo motivaciones erróneas. Para mi es importante el por qué uno hace algo y de qué manera, sus razones. El tiempo que vivimos nos obliga a movernos a una velocidad de escándalo y esto marca todos los aspectos de nuestras vidas. En la música pasa un poco lo mismo: hay gente que forma un grupo, ensaya tres meses, graba un disco en su local de cualquier manera mirándose en el espejo de otros y espera con ello salir en los medios, tocar en festivales.... algunos lo consiguen, pero hay pocos genios en este mundo y, aunque no quita que siguiendo estas pautas haya quien de repente se saque de la chistera algo genial, en su mayoría es simple y pura contaminación. La creatividad hay que trabajarla, entrenarla y saber separar el grano de la paja uno mismo antes de querer mostrar a nadie lo que haces. Por contra, por supuesto que creo que hay gente creativa con la actitud que considero correcta sino no me embarcaría de nuevo en un sello ni habría durado ocho años en Discos Humeantes.

¿Podrías poner algún ejemplo que consideres inspirador?

El ejemplo más cercano para mi es sin duda Fasenuova. Si no me hubiese cruzado con ellos en el camino , probablemente hoy estaría haciendo otra cosa. Admiro profundamente su insistencia, su confianza en sí mismos y su trabajo incansable. No son grandes músicos en el sentido académico de la palabra, pero a lo largo de los años han sido capaces de convertir sus defectos en sus mayores virtudes y alcanzar una singularidad que es difícil de encontrar. Más allá de la música saben llevar su banda de una manera súper íntegra y centrar sus esfuerzos en las cosas que verdaderamente importan. Luego hay gente que, aunque tampoco conozco mucho su funcionamiento interno, e incluso a algunos apenas les conozco personalmente, desde fuera me gusta como se lo montan. Bandas como Una Bestia Incontrolable, La URSS o Belgrado, que, sin apenas presencia en los medios de este país, no les faltan lugares en los que tocar y demuestran que hay otra manera de hacer las cosas. También Betunizer, que están en una posición intermedia, salen en la prensa y tocan en algunos festivales, pero continúan en la carretera, haciendo giras de manera incansable y demostrando un amor increíble por lo que hacen.

Incidiendo en este tema ¿Cómo ves la escena nacional en comparación con la escena internacional? **

España es un país muy acomplejado. Siempre miramos lo que viene de fuera con buenos ojos y acostumbramos a creer que cualquiera es mejor que nosotros por el simple hecho de haber nacido en otro sitio y, aunque es cierto que llevamos cierto retraso en según que cosas, en lugar de tomar nota y aprender de ello nos conformamos con reproducir lo superficial, lo fácil. Siempre solemos ir a rebufo y la típica picaresca española nos empuja a ello saltándonos todos los pasos intermedios. Muchos proyectos son emulaciones baratas de lo forastero en las que se reproducen mejor los defectos que las virtudes y hay que tener los cojones muy gordos para decir qué es el "arte verdadero", qué es "bueno" y qué es "malo" pero hay cosas que no admiten lugar a discusión. La música independiente y underground en este país está en pañales, hay buenos grupos si, no todo es complejo y autocomplacencia, pero al margen de las propias propuestas interesantes que hay, no existe un circuito sólido propio para que se desarrollen y puedan crecer. Todo se mezcla y se confunde.

¿Entonces cuáles piensas entonces que son las grandes males de la independencia española?

El problema es que los sellos y los grupos pequeños pensamos que para profesionalizarnos tenemos que funcionar como los grandes, sin saber muy bien por qué, sin entenderlo del todo, pero con la certeza de que es la única manera posible y eso termina destruyéndonos o convirtiéndonos en algo horrible. En este país apenas existen modelos de conducta a seguir dentro de la independencia y los que hay no son bien conocidos. Hay excepciones, por supuesto, pero una excepción no es más que eso, una anomalía y no sienta las bases de nada porque no tiene la fuerza suficiente. Uno tarda tiempo en enterarse de que existen esas excepciones, porque lo fácil es seguir el camino de la mayoría. Como ejemplo, utilizando mi propia experiencia, te diré que Discos Humeantes pasó de ser un chamizo en el que todo se limitaba a chocar las cinco y acordar de palabra cuatro cosas muy básicas a ser un chamizo en el que se firman unos contratos propios de una multinacional.

¿En qué momento y cómo se pasa de una cosa a la otra, tiene algo que ver con la profesionalización? **

Con una profesionalización mal gestionada si. No trato de culpar a nada ni nadie de mis errores. En Discos Humeantes se hicieron muchas cosas bien y muchas cosas mal y somos culpables al 100% de todas ellas. Llega un momento en el que al mirar atrás uno solo puede tratar de corregir aquello que considera erróneo y tratar de mejorar en sus próximos pasos. Es en lo que estamos ahora.

¿Sobre el tema de los contratos, qué más nos puedes decir?

Bueno, ese fue uno de los errores, no el hecho de firmar contratos en sí, pues considero que plasmar en un papel un mutuo acuerdo no tiene nada de malo siempre y cuando este sea justo para ambas partes y cuando los firmantes, al leerlo, pueden entender lo que están firmando. De todas maneras, no fue el único error y tampoco es que haya sido el más grave. En realidad, no fuimos conscientes de lo que firmábamos en el momento y tampoco implicó demasiado con el tiempo. Lo cité simplemente como prueba de lo ambigua que puede llegar a ser la independencia en este país. También hubo malas promociones, giras mal planteadas, errores en la fabricación de los discos, cosas hechas de cualquier manera, incumplimiento de plazos, retrasos en el envío de los pedidos .... Algunas veces por culpa del sello, otras por culpa de los grupos y en ocasiones, las menos, motivadas por factores externos. Cosas que son al final, más importantes que haber firmado esto o lo otro porque el día que se barajó la posibilidad de empezar a firmar contratos se hizo de manera consensuada un poco entre todos los que íbamos a participar en el asunto. El problema es que, como no teníamos ni experiencia ni conocimientos sobre el asunto, apostamos por utilizar un contrato tipo que andaba rulando por ahí, otros sellos estaban utilizándolo y, como los demás, lo hicimos nuestro. A saber quién lo ha redactado, de dónde viene y cuánta gente sigue utilizando ese mismo contrato...

¿Cómo y cuándo firmáis el primer contrato?

Pues pasó sin más... Algunos grupos empezaron a tocar en festivales y escuchamos algo que antes no sabíamos: si te dabas de alta en la SGAE cobrabas un dinero en concepto de derechos de autor; si no lo hacías, no lo cobrabas. Empezamos a darle vueltas y tanto el sello como algunos de los grupos decidimos que si unos señores bien vestidos se dedicaban a reclamar un dinero en nuestro nombre, nosotros al menos debíamos poder disfrutar de ese dinero en nuestra cuenta bancaria. La SGAE está muy demonizada y solo cuando piensas que puedes recibir algo de ellos te planteas formar parte de su oscura sociedad. Los contratos eran contratos editoriales de reparto de estos derechos de autor, nunca firmamos contratos discográficos porque siempre consideramos que obligar a alguien a permanecer en un lugar en el que no quiere estar durante X años o X discos, además de ser injusto, enturbia el ambiente. Todo puede cambiar en un minuto y tener la libertad de poder hacer lo que quieras con tu futuro es algo que debería ser básico en cualquier aspecto de la vida. Eso siempre lo mantuvimos. A partir de los primeros contratos, firmados casi a la vez por varios grupos, empezamos a tener dos modalidades de trabajo: rock y negocio. Rock implicaba seguir como hasta entonces, pasando de SGAE, pasando de contratos y agarrándonos a un acuerdo verbal de mínimos. Los grupos que querían beneficiarse de esta nueva posibilidad, debían ir de la mano del sello y si daban de alta sus canciones en la SGAE, este hecho iba unido a firmar un contrato editorial con el sello. Esto era la modalidad negocio.

¿Y que nos puedes decir de la SGAE? ¿Qué aporta a un sello pequeño?

Poca cosa, la verdad. Si la SGAE fuera lo que dice ser, sería una entidad muy respetada por los artistas y editores, no sé si por el resto de la población, pero al menos por aquellos a quienes se supone que defienden, si. El tema está ultra trillado, pero el concepto de la SGAE no es el enemigo, el enemigo es su gestión y lo que en realidad es. Ni el sello ni los grupos con los que he trabajado han recibido gran cosa en concepto derechos de autor y lo triste es que tampoco sabemos cuánto deberíamos haber recibido. No hay transparencia en estos asuntos y es complicado tener una opinión más allá de odiarles por robarte, sin, encima, saber muy bien qué es lo que te han robado. Yo monté una empresa por los supuestos grandes ingresos que reportaba la SGAE... y no es que lo hiciera pensando en hacerme un chalet a las afueras, pero sí que creía que con este dinero el sello podría afianzarse, tener mayor liquidez para apoyar más y mejor las ediciones y, sobre todo, poder llegar a poner a alguien en nómina con quién repartir el trabajo. Nosotros no recibíamos nada y entendíamos que lo único que había que hacer era rellenar las putas hojas de autor, pensamos que debíamos de estar haciendo algo mal y buscando soluciones dimos con una gente muy maja de Barcelona que tiene una editorial independiente y gestionan los derechos de bandas y sellos pequeños, ellos arrojaron algo de luz y ahora entendemos cosas que antes ni sabíamos que existían, eso sí, estábamos en lo cierto, todo se limita a rellenar las hojas de autor, pero además tienes que esperar, y después reclamar, volver a esperar, volver a reclamar, esperar..... El caso es que seguimos sin ver apenas nada y, aunque sabemos que no somos ni tan importantes ni tan famosos como Julio Iglesias, las liquidaciones son de traca. No se trata de que paguen poco por las hojas que rellenas, que también, sino que deben de perderlas entre trámite y trámite porque una gran parte de ellas ni siquiera figuran en los papelotes que te envían justificando los ingresos.

Vaya panorama. Típica historia de David contra Goliat. ¿Qué medidas tomareis en este nuevo proyecto en este aspecto? ¿Son cosas que se hablan entre sellos abiertamente? ¿Conocéis las decisiones que están tomando otros?.

Se habla si, al menos con quienes consideras más afines y con quienes mantienes una relación más estrecha. La mayoría estamos muy pez en estos asuntos y es un país pequeño donde la música es algo así como una aldea remota donde todos se conocen prácticamente. Yo llegué a la editorial con la que trabajamos porque gente que estaba trabajando con ellos me hablaron bien y estaban contentos con el trato recibido. Eso nos pareció más que motivo suficiente para contactar con ellos, otros sellos se adhieren a otros más grandes para que les gestionen los derechos y otros están firmando acuerdos editoriales con multinacionales. En Humo, por lo pronto, queremos gestionar nosotros mismos los derechos editoriales del sello. No es que hayamos tenido una mala experiencia con la que era nuestra editorial en Discos Humeantes ni nada de eso, al contrario, son gente de puta madre y nos han ayudado muchísimo pero cuando empezamos a trabajar con ellos yo ya estaba quemadísimo de todos estos temas y cuando vi que seguía sin entrar dinero de la SGAE empecé a pasar un poco del tema. Esto quizás, complicó un poco su trabajo pero lo cierto es que con perspectiva, con lo generado en el tiempo que trabajamos juntos, no creo que les interese demasiado trabajar con nosotros y, por nuestra parte, cuanto menor sea el reparto, mejor.

Me ha llamado la atención que digas que hay sellos pequeños firmando acuerdos con multinacionales. Supongo que no vas a decirme quiénes.

(Risas) No, claro que no. A mi también me sorprende, aunque hay quién incluso lo comenta como si fuera una especie de logro, supongo que porque les hace sentir más importantes o algo así. Pero, vamos, no es competencia mía apuntar con el dedo y hablar de lo que hacen o dejan de hacer los demás. En Discos Humeantes, cuando el río empezó a sonar con el asunto, tuvimos contacto con una de ellas, pero es totalmente absurdo pensar que un sello como nosotros tenía algo que rascar ahí. La historia se repite pero en versión pobreza extrema, a principios de los 90, con la explosión del rock alternativo como fenómeno de masas: fichaban a diestro y siniestro en busca de la nueva gallina de los huevos de oro, a unos pocos les salió bien, a otros muchos les salió mal. Hubo bandas que desaparecieron, a otras las despidieron tras dos discos.... y ahora, tras la caída de las ventas de discos, el nuevo negocio de las multinacionales, aparte de mantener a sus cuatro iluminados en cartera, es tomar parte en los derechos de autor de bandas a las que ni promocionan, ni editan sus discos y que encima pueden seguir siendo aparentemente independientes, sin dar mucho la lata y a cambio de adelantos editoriales que para ellos no son más que la suma de cantidades ridículas y que encima luego son descontadas de lo generado. ¿Pueden perder? Si, pero al final siempre ganan, porque su intención no es otra que aglutinar cuanto más por menos mejor y todo porque para ellos esto no es más que cuestión de probabilidades, cuanto más tienes, hay más posibilidades de que algo funcione y con tan poca inversión y esfuerzo, tampoco hace falta que lo pete tanto.... En fin, es triste.... pero está claro que un sello independiente que está sujeto a un acuerdo editorial con una multinacional, no es más que un quiero y no puedo... Pero en este país, la música es la profesión o incluso un pasatiempo donde importan más las apariencias, así nos va..... Pasa también con todo lo referente a los medios, los festivales... muchos quieren estar a cualquier precio, tener su segundo de gloria, ser los rockeros de la pandilla, pero a pocos les importa permanecer y si les importa, no hacen honores para ello.

Has tocado dos temas que tenía apuntados para tratar, uno es la venta de discos y otro la prensa musical. Vamos primero con las ventas. ¿Se venden tan pocos discos como parece?

Si, se venden pocos. Las bandas que he ido editando este tiempo, son bandas pequeñas, lo máximo que he llegado a vender de un mismo disco son 800 copias y eso, en el contexto del sello y tal y como están las cosas, puede parecer una burrada, pero si lo piensas es muy poca cosa. La mayoría de ediciones que he hecho son de 500 o incluso 300 discos. Muchas están agotadas, pero es que es eso... son muy pocas copias. Sellos y grupos más grandes con unos gastos infinitamente mayores, no son capaces de vender mucho más de 1000 copias, así que si, se venden tan pocos discos como parece.

¿Y las descargas digitales? ¿Consiguen hacer de contrapunto, el futuro de la industria pasa por aquí?

No sé, si se regulariza de alguna manera y la gente se acostumbra o se le obliga a pagar, puede ser. Hasta ahora, poco contrapunto hace... Discos Humeantes, durante estos años, ha pagado más pasta a Bandcamp por mantener la posibilidad de tener descargas gratuitas de la que hemos ingresado. En Itunes se han debido vender en toda nuestra historia, cuatro o cinco descargas aunque, bueno, esto también es lógico si te lo puedes descargar desde bandcamp por cero euros . Conclusión: nunca dejes tu vida en manos de la voluntad del español medio.

¿Y por qué no probar a poner cantidades simbólicas en lugar de dar la opción de que sea gratis? Quizás así la gente se anime...

Es algo que hemos debatido muchas veces, en un principio, aún no teníamos el catálogo en Spotify, Deezer... y demás plataformas digitales. Funcionábamos únicamente con Bandcamp y la verdad es que tampoco nos parecía muy ético vender archivos de mp3, primero lo teníamos gratis y después, a la voluntad. El caso es que creemos en el formato físico y pensábamos que difundiendo al máximo las canciones por internet venderíamos más discos. Esto, desde luego, no es cierto, pero de todas maneras es algo que no entro a valorar, yo también me descargo cosas gratis. Los discos están ahí, el que quiera poner algunas monedas, agradecimiento y amor infinito para él, quien le meta un cero, pues peor para él, lo lleva en su conciencia. Para nosotros lo importante es que la música llegue a cuanta más gente mejor y si esa gente no compra discos, pues nada, que se lo descarguen y se lo metan en el coche o donde les dé la gana y ojalá disfruten de las canciones la mitad que nosotros. Sobre el resto de plataformas pasa un poco como con la SGAE, es difícil saber como funcionan realmente, más enrevesado aún si cabe. Tienes una distribuidora y tu distribuidora, te da acceso a un panel de control con unos gráficos en los que puedes ver el tráfico de reproducciones que ha generado tu catálogo. No tienes contacto con nadie más que con ellos y ellos se quedan un 30%, cosa que me parece justa y normal, el tema es que es difícil comprender porque no podríamos subir nosotros mismos nuestro catálogo directamente ya que el cometido de la distribuidora es solo eso, hacer de puente y, aunque sabemos que ellos se quedan un 30%, no sabemos cuánto es lo que se quedan las plataformas de lo que generan con nuestra música. En lo que se refiere al dinero recibido por escucha, resulta que el pago por uso es variable, siempre una miseria, pero variable. Esto quiere decir que unas veces cobras más que otras por una reproducción dependiendo de un montón de factores que no sé exactamente cuáles son, supongo que suscriptores, publicidad..... El caso es que tienes un panel de control donde está todo ordenadísimo y donde se trabajan con gusto los decimales pero en realidad no sabes cual es la parte del pastel que te toca. En un principio pensamos repartir a medias con los grupos el dinero que se generaba, pero al final, decidí robarles y quedarme con todo. Así que cuando nos veamos la primera ronda la pago yo.

Esa me la apunto (Risas) Toquemos ahora el tema de la prensa musical y su influencia en el descubrimiento y apoyo de las nuevas bandas. Discos Humeantes y sus grupos habéis aparecido en numerosas publicaciones ¿ Ha sido importante a la hora de forjar la imagen del sello que todos tenemos hoy?

Nosotros no tenemos ninguna queja de la visibilidad que nos han aportado los medios, nos hemos sentido apoyados y estamos muy agradecidos por ello, pero esa visibilidad no se traduce en nada y la culpa de esto es un poco de todos. Los medios han perdido credibilidad y no son capaces de convencer a nadie de nada. Por un lado, los medios establecidos se han acercado a los fanzines y, como estos, hablan desde un punto de vista positivo, de lo que les gusta, el problema es que no contagian esa pasión propia de los fanzines y no son capaces de crear opinión porque no solo carecen de sentido crítico sino que además da la impresión de que ni siquiera tienen opinión. Las reseñas son casi calcos de las notas de prensa y están mas cerca de un catálogo publicitario que de otra cosa y en un porcentaje altísimo de las entrevistas las preguntas son muchas veces hechas desde una desinformación difícil de creer, y digo desinformación porque ignorantes somos todos, pero se respiran pocas ganas y poca profesionalidad. Luego. los blogs, que son algo así como los nuevos fanzines, parecen haber perdido la identidad y la independencia y casi todos hablan un poco de lo mismo pareciéndose cada vez más a los medios comerciales. Están llenos deartículos mal escritos, copia pega, traducciones literales, cantidades absurdas de información que ni da tiempo a procesar al lector, ni da tiempo a procesar a quien lo suscribe... De los medios públicos pienso que es mejor ni hablar porque el nivel de mamoneo, amiguismo y falta de criterio hacen que me parezca una guerra totalmente perdida.

Tu opinión parece muy critica con los medios, ¿Por qué crees que sucede todo esto y sobre todo por qué dices que es culpa de todos?

Todos participamos. A los sellos y a los grupos nos gusta ver reflejado nuestro trabajo en cuantos más sitios mejor, somos capaces de compartir cualquier cosa que hable de nosotros siempre y cuando lo que se diga sea algo positivo, no importa si casi lo hemos escrito nosotros antes, o no tiene ningún tipo de fundamento, lo importante es estar, darse importancia. De la misma manera, los medios hacen lo propio, dándose más importancia de la que debieran. Todos somos protagonistas y todo es muy bonito, pero cuando te paras a pensar un solo segundo te das cuenta de que es absurdo y no solo no sirve de nada sino que es un insulto a la inteligencia. Al público le da igual, con ser bombardeado constantemente tiene bastante. ¿Cuántas reseñas tienes? Seis. Tu banda está guay. ¿Cuántas reseñas tienes? Treinta. Lo estás petando. Así se mide, jamás encontrarás una reseña mala de nadie porque si la reseña es mala nadie es tan gilipollas como para compartirla y exponer sus vergüenzas ante sus amigos y seguidores. En un momento en que las publicaciones en papel agonizan, todo se resume en cuantificar clicks, viralizar a pequeña escala, estrenar 10 discos a la semana sin haberlos escuchado y cuyo nombre ni siquiera serás capaz de recordar al mes siguiente. Luego, siempre se estrenan bandas pequeñas, el nuevo disco de Metallica lo estrenarán ellos porque no necesitan a nadie que los valide y mientras nosotros nos pasamos la tarde presumiendo de que hemos estrenado el disco aquí o allí, con los ojos rojos de mirar como suben los "me gusta" de nuestra publicación de Facebook, Manu Chao estará fumándose un porro gigante en su sofá pensando lo brillante que será su próximo disco. Perdemos el tiempo en las cosas que no importan. Por supuesto en todo esto, como en todo, hay honrosas excepciones.

Joder qué negrura todo (Risas) ¿Auguras entonces que, ante la perdida de credibilidad, en un futuro próximo les llevará a la desaparición y que de alguna manera se lo están buscando?

Medios existirán siempre, otra cosa es que para mí y otros que piensan como yo, dejen de ser válidos para dar con cosas realmente interesantes. Los tiempos han cambiado, la información se ha democratizado, el transcurrir de las cosas se ha acelerado y cualquiera puede amplificar su opinión sobre cualquier cosa y hacerse pasar por un experto en algo. Son los peligros del nuevo mundo, pero yo de verdad creo en la importancia real de los medios, creo en el periodista apasionado y me encantaría poder disfrutarlos. El caso es que, ahora mismo, es cosa realmente jodida. En otros países el nivel general es mucho más alto, son más exigentes consigo mismos y aunque también es cierto que los medios que "mandan" son cosa triste también, es más fácil encontrar publicaciones que merezcan la pena. Si te paras a pensar, la caída en picado de los medios tiene mucho que ver con muchas cosas que afectan directamente a todos y por eso, los interesados, deberíamos ser más exigentes con ellos. En España, hay no sé... decenas de festivales veraniegos y en la gran mayoría el cartel es casi idéntico. ¿Por qué? Ni puta idea, pero si tuviera que fantasear, diría que gran parte de estos festivales están confeccionados por gente que dispara con pólvoraajena, con un presupuesto que viene en gran parte de dinero institucional o de marcas comerciales, les importa un cuerno la música y, si lo hizo alguna vez, están ya más bien un poco desfasados. (...) ¡Meca! (Risas) No sé lo que iba a decir, estoy desvariando ya, demasiado intenso todo.

(Risas) Ibas a echarle la culpa a los medios de que los festivales de verano tuvieran una mierda de cartel.

Nah, olvídalo. La culpa es de la SGAE.

(Risas) Por cierto, has metido ahí a los festivales, no logro imaginar la pirueta, ni cómo ibas a interrelacionar los medios y los festivales, pero lo que sí que es cierto es que están comiendo cada vez más terreno a los conciertos en sala y que muchas bandas ya apenas giran por nuestro país. Además, sus carteles son muy conservadores.

Antes dije lo del capitalismo un poco en broma (*No, no lo dijo) pero, hablando en serio, se le podría echar la culpa. Predominan dos modelos de festival: el típico made in spain, donde actúan los típicos grupos de indie mainstream nacionales, unos más respetables que otros, pero en general, más vistos que el tebeo y el festival que tira más de bandas internacionales que, mediante contratos de exclusividad, hacen que durante todo un año, un buen puñado de grupos únicamente puedan verse en sus festivales, bravo por ellos. Están mermando los conciertos en sala porque el público cercano a los cuarenta, apenas se mueve en el día a día, se toman los festivales como una buena manera de saciar su sed de música anual y han empezado a entenderlos como una manera de ir de vacaciones y luego está la gente más joven, que ha conectado muchísimo con ellos gracias a sus campañas del molar ultra agresivas, no les importa que suene mejor o peor, que hayan visto a los grupos diez veces o que no sepan quiénes son, un festival es para pasarlo bien. Tienes mil grupos y lo más importante: tienes mil personas a las que mirar y que te miren. Estás en la onda.... Además, los festivales en su mayoría tienen apoyo institucional o patrocinios y no hay que olvidar que son bares gigantes, el negocio favorito del país, el que mejor resiste a la crisis. Los grupos que importan cobran más de lo que generan y los que no, tocan por promoción o por una miseria solo por estar ahí. Al final, todos esclavos de los festivales, unos porque dependen de ellos para mantener su estatus y los otros porque piensan que es la manera de alcanzar un estatus que no existe.

¿A que te refieres con un estatus que no existe?

Pues... a que las bandas festivaleras, salvo alguna rentable, las menos, no tocan apenas en sala porque el dinero que piden es inasumible para un promotor pequeño y los grandes saben que no hay negocio, así que solo tocan cuando su manager consigue meterle un gol por la escuadra a un fan de la banda, una asociación, o alguien que anda muy despistado que además de no tener una barra que rentabilizar durante todo un fin de semana, tiene que pagar un alquiler de sala y asumir unos gastos derivados del concierto que hacen que pierda una suma considerable de dinero por trabajar para una banda que pide una burrada y luego no mete más de 80 / 100 personas. Política de tierra quemada, como el disco de Antiguo Régimen. Por suerte para ellos, siempre habrá gente que caiga en la trampa, es cíclico, por eso la gente se cansa de montar conciertos y las promotoras amateur aparecen y desaparecen. El negocio ya no está en comprar, está en vender, porque la industria de la música en este país es una auténtica ruina y solo es sostenible mientras haya gente dispuesta a perder. Es como todo, para que haya ricos tiene que haber pobres y los ricos, generalmente son ricos a costa de los pobres. Y los pobres, en este caso, las bandas pequeñas, no van a crecer a base de tocar por promoción, eso ya no existe y no existe porque no hay hueco. Tampoco funciona llegar a acuerdos con marcas que te cuelan en festivales a cambio de que ellas paguen directa o indirectamente tu caché. Vas a tocar a una hora de mierda, es probable que a nadie le interese verte y vas a cobrar por hacer publicidad, no por tocar. No eres el elegido por ser mejor que nadie, sino simplemente porque das el perfil y aceptas las condiciones, eres totalmente prescindible.

Joder, has desayunado fuerte, ¿Tienes algo más que decir del tema? ¿Tú acabas de montar otro sello no?

Sí, a ver... (risas) No digo esto desde un púlpito, he comenzado diciendo que he cometido muchos errores en todo este tiempo y es cierto, otros, los he visto y creéme, me gustaría no haberlos vivido, ni haberlos visto, pero la realidad es cruda. No soy la persona más inteligente, ni la persona más íntegra que conozco y para mi es tiempo de autorreflexión. Pero no solo para mí, creo que es momento de que todos los que estamos metidos en esto, todos para los que es nuestro trabajo o aspiramos a ello, pongamos freno a esta locura porque no hay quién se lo crea y quién se lo cree es porque, o no le importa una mierda, o le interesa creérselo. Estoy aburrido de leer entrevistas hipócritas y autocomplacientes, de alimentar la ruina y de ver cómo nos hacemos los importantes. ¿Vender esperanza? ¿A quién? ¿Para qué? El país en el que vivimos es una auténtica basura y no solo los ingenieros se van a ir a buscar suerte a otro lugar. La música en España es como todo lo demás, con el añadido de que ser músico en este país hace tiempo que no es una opción. ¿Cómo puede ser que Los Punsetes no vivan del grupo? ¿Cuántos hacen giras más largas que un fin de semana? ¿Por qué hay gente que vive de la música trabajando con músicos que no pueden vivir de ella? ¿Quiénes serán los cabezas de cartel de los festivales cuando muera el último superviviente de los 90? No se trata de estar en contra de la sgae, los festivales, las marcas, las instituciones y el mundo, yo creo que se puede convivir, pero todo eso, para los pequeños, es la excepción y si descuidamos lo nuestro, no nos quedará nada. Hace falta más Liceo Mutante, más Nave 1839, más Chilena Comando, más Mondo Brutto, más Villamanuela, más Dabadaba, más Conjunto Vacio, más Wos INC... En definitiva hace falta más espíritu, más ilusión, más ganas de tender puentes, más humildad y darnos un baño de realidad, porque es cierto que apenas se venden discos y es cierto que apenas hay público en las salas y es tarea de todos intentar conectar de nuevo con la gente más joven y hacer de todo esto, algo más justo y sostenible.

Y ahora que estamos en caliente... venga va... Vuelvo al principio pero de una manera más directa... ¿Por qué has dejado Discos Humeantes?

Vaya... Pues un poco por todo esto que hemos estamos hablando, ir conociendo el medio, reconociendo los errores y por lo que creo que ya dije al principio: no quiero trabajar solo nunca más. Y repito también: en Discos Humeantes tomé algunas malas decisiones y estas malas decisiones van desdibujando el camino que en un principio querías tomar. Con el tiempo es imposible evitar la inercia y no hay cosa más peligrosa para uno mismo que su propia inercia. También porque cada uno hacia un poco lo que le daba la gana y había cosas que se hacían que no solo no me gustaban, sino que no compartía y con él tiempo sentí el peligro de acabar avergonzándome de aquello en lo que podía llegar a convertirse Discos Humeantes, no por esas cosas que no compartía, sino por la propia inercia de dejar hacer, que aunque por otro lado fué una de las grandes virtudes del sello, con el tiempo, en ocasiones, me dejaba en un lugar un tanto incómodo. Pensando en el futuro, el camino que se supone debía seguir el sello, los sitios en los que debía estar, la gente a la que se supone debía agradar, en fin, la identidad del sello, tenía claro que era cuestión de tiempo que se convirtiera en algo que no me iba representar en absoluto. No quería mirar atrás y arrepentirme de haber perdido las razones que me empujaron a montar un sello y tampoco no estar a la altura de las expectativas de nadie que formara parte del proyecto, tenía ganas de hacer las cosas de otra manera y sin más, fin de ciclo. Para mí es una época bonita de mi vida, gracias al sello he conocido a gente que hoy puedo considerar mis amigos y me siento orgulloso de lo que tuve la oportunidad de construir con la ayuda de los grupos y la gente que siempre estuvo alrededor apoyando el proyecto. Discos Humeantes fue algo que nació movido por la pasión por la música y creció desde la inocencia y el desconocimiento extremo, con sus virtudes y sus defectos, pero siempre con las razones presentes y murió, antes de convertirse, al menos para mí, en algo que no mereciera la pena.

¿Eres consciente de que durante la gran parte de la entrevista has definido la industria de la música de este país como algo post-apocalíptico? Ahora viene la pregunta más difícil ¿Por qué montar un nuevo sello? Cuéntanos un poco más acerca de este nuevo proyecto, de la forma en que vais a trabajar, de las nuevas motivaciones derivadas de este punto y aparte. Cómo crees que encajará el nuevo sello en el nicho de mercado en el que te mueves, te seguirán asociando al pasado o por el contrario intentarás desligarte de manera definitiva y soltar lastre. Qué nuevas aspiraciones tienes en torno a él. En definitiva adelántanos algo sobre todos estos aspectos.

¡Sí, por favor! Porque parece que solo tenga cosas chungas que decir y esa era la razón principal por la que no me apetecía mucho dar esta entrevista sin por lo menos haber dado salida a Humo y haber hablado del nuevo proyecto. No quería ser hipócrita, pero tampoco dar la impresión de alguien resentido y frustrado por no haber llegado a formar parte de la élite del rock de este país porque no hay nada más alejado de la realidad, me siento feliz por empezar de nuevo, hacerlo con mis amigos y, sobre todo, hacerlo con la intención de ilusionarnos en la búsqueda de nuestro propio camino. No tenemos grandes pretensiones y al mismo tiempo somos terriblemente ambiciosos. Nos gustaría conquistar el mundo desde nuestro chamizo, mientras al mismo tiempo, seguimos siendo quienes somos, pero, por encima de todas las cosas e independientemente del resultado, queremos sentirnos orgullosos de lo que hacemos. Editaremos mucho menos de lo que editaba en Discos Humeantes, con el fin de que en lo referente a nuestro trabajo podamos ser más eficientes de lo que lo era yo en tiempos pasados y también porque queremos mimar muy mucho cada edición y hacer de cada disco algo especial. (...) Sobre el nicho de mercado, cómo encajaremos y laasociación al pasado me da un poco igual, es normal que se nos asocie a Discos Humeantes, desde el momento en el que el nombre del sello es Humo y supongo que habrá gente que seguía Humeantes que las nuevas ediciones le parezcan un truño y que con el tiempo vayamos llegando a gente que no conocía o no disfrutaba Discos Humeantes. Solo esperamos que el proyecto sea viable y podamos arrancar un puñado de monedas para cada uno de los participantes, porque sí, de algo hay que vivir.