Hagerty-Toth Band - "Qalgebra" (Three Lobed Recordings, 2015)

Michael Hagerty probablemente sea uno de los guitarras más infravalorados de la historia de eso que algunos idiotas todavía seguimos llamando Rock and Roll (llamarme demodé). Es escuchar uno de sus discos -ya sea con Royal Trux, en solitario o en uno de sus múltiples proyectos paralelos- y transportarte automáticamente a otro lado, tal vez a esa parte de tu cabeza que se olvida del molar y sigue pensando que el Aftermath de los Stones estaba realmente bien, que Fela Kuti debería autoproclamarse presidente del universo y que -al fin y al cabo- la Heroína no era tan peligrosa.

Después de editar una serie de discos con Howling Hex y dar algún que otro concierto en solitario para cuatro viejos en Brooklyn, Hagerty acaba de lanzar otra de sus benditas locuras acompañado esta vez de James Jackson Toth (Wooven Wand and the Vanishing Voice) que hace coros, recita poésia (no es broma) y mete algunas guitarras en este LP.

Qalgebra es un disco para escuchar sin pausas y del tirón, un disco de guitarras que igual hubiera podido ser de krautrock, de música dance o de garage. Suena a cuarenta cosas que escuchaban tus padres y a otras cuarenta que todavía no has escuchado tú, pero al contrario de lo que nuestro hombre venía chutándonos en bandas como Howling Hex -ya no decir Royal Trux- aquí el peligro se disimula con extraños intermedios sonoros e hilarantes diálogos entre Hagerty y Toth que son una mezcla entre conversación de borrachos y lo que te sale de la boca cuando te has fumado todo el batch de Super Silver Haze que tu compañero de piso esconde en el baño.

El de Brooklyn te cuela un non-stop de funk lisérgico, slides mirando a Júpiter y sus infaltables solos de guitarra que rozan lo hortera, lo contemplativo y lo pantanoso, todo a la vez. Vamos, la combinación perfecta para abrir la ventana, mirar al cielo y dar las gracias por estar vivo más o menos, hay un extraño halo celebratorio que parece ir dando saltos por todo el disco, el cual se cierra -ole tus cojones Neil Michael Hagerty- con una jam de dieciocho minutazos que incluye (ojo) una caja de batería abierta, dos solos de armónica y muchas cosas más que espero que hagan de tus ocho horas laborales una maravillosa montaña rusa de sensaciones, color y extraño-rockandroll….o lo que diablos sea esto.

Cinco gatos puestos de katnip y un hardcore fan que no puede con él para este disco !